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COMUNIDAD IDEOLOGY

Arquitectura urbana consciente del entorno

Con el paso del tiempo la arquitectura pasó de ser un tema de discusión de unos pocos, a ser una conversación general que tiene en consideración diversos puntos de vista y valora atributos más allá del bienestar

Una de las razones de la apertura del debate y la participación ciudadana fue la asociación entre espacio público y urbanismo con el mejoramiento de la calidad de vida, elementos fundamentales para cualquier población. En este sentido, la crisis del cambio climático impulsó al sector desde hace algunos años a hablar de urbanismo sostenible.

Y es que, más allá de la creciente tendencia a poblar la periferia y buscar una desconexión en paisajes verdes, las dinámicas de crecimiento urbano demandan características puntuales para atender no solo la calidad de vida de las personas, sino las implicaciones negativas del cambio climático. Este mes IDEOLOGY conversó con Luis Fernando González Escobar, arquitecto, magíster en estudios urbano regionales y doctor en historia de la Universidad Nacional de Colombia, para repasar los conceptos fundamentales en la arquitectura urbana colombiana, el impacto de la pandemia, el concepto de identidad nacional y cuál debe ser el enfoque del urbanismo en la actualidad.

La pandemia ocasionó cambios en diversos aspectos de la cotidianidad, ¿cuál ha sido su impacto en la arquitectura urbana?

«Primero puedo mencionar una tendencia, o mejor, una moda, y es la de vivir en las periferias urbanas. Esto va a generar otro nuevo proceso de desconcentración urbana promovido por las inmobiliarias, bajo el imaginario de vivir en el campo, pero eso es más promocional y representa un porcentaje mínimo de la población. Sin embargo, otro porcentaje significativo sigue considerando la ciudad el entorno más seguro, pero cambiando las características de esa ciudad. Aquí es cuando surgen modelos como la ciudad de los 15 minutos o la ciudad de los 30 minutos. En la primera de ellas, el arquitecto colombiano Carlos Moreno, asesor de la alcaldesa de París, la define como la ciudad de proximidades, algo que no se inventó en la pandemia, pero por el contexto se hizo mucho más común en tanto que plantea que una ciudad densa, compacta y próxima, debe permitir que la gente pueda obtener todo en su entorno inmediato, preferiblemente caminando o en su defecto sin tener que movilizarse a grandes distancias. Esto tiene varias implicaciones: por un lado, reduce la movilidad urbana y los impactos de co2, pero sobre todo es que por la inmediatez y la proximidad aumenta la calidad de vida”.

París es el ejemplo de la ciudad de los 15 minutos con accesos y facilidades para todos en un pequeño radio de distancia. FOTO: cortesía Luis Fernando González Escobar.

“Por otro lado, la pandemia lo que demostró es el grave deterioro de las calidades habitacionales por el diseño de las viviendas en altura pues no cuentan con elementos para un hábitat adecuado en términos de ventilación, iluminación, comodidad. La vivienda fue un elemento que se desnudó, no solo en su fragilidad, sino en su inexistencia. Sirvió para demostrarnos la precariedad, tanto en déficit cuantitativo, pero sobre todo cualitativo».

La arquitectura urbana genera identidad, pero ¿cómo hacer intervenciones que no afecten o hagan perder la memoria de los lugares?

“El problema es el arrasamiento de lo construido, una constante en el país. No nos podemos dar el lujo de estar demoliendo el stock habitacional y construir, primero por los impactos ambientales; segundo, por los costos que eso implica y la energía invertida por la sociedad. En vez de reciclar el stock habitacional y construido, lo demolemos para hacer una vivienda snob, con planes parciales que parten de la nada. No aprovechamos los recursos invertidos, los materiales, las energías, las tecnologías y, sobre todo, las memorias urbanas. Miremos el caso del plan parcial de Ciudad del Río en Medellín, donde destruyeron las grandes infraestructuras que pudieron haberse reciclado pero decidieron construir una serie de torres sin memoria y sin grandes referencias. Los Talleres Robledo son simplemente un elemento casi anómalo en ese entorno, cuando pudo haber sido mucho más consciente y contundente en ese proceso de memorización del lugar”.

¿Cuáles son los elementos que usted como docente considera imprescindibles en la arquitectura?

“Precisamente el cambio en el paradigma, pues ahora es una discusión pública, y eso es importante pues antes era un genio creador, claro que ahora todavía hay grandes genios creadores, pero ahora hay un elemento que es fundamental: tener en cuenta al habitante, no al cliente. Normalmente hay una relación clientelar en el sector de la vivienda. En algunas ocasiones el arquitecto no tiene nada que ver con lo que buscan las personas, son unos planos repetitivos que no corresponden a las necesidades de los habitantes.

Lo otro de lo que debemos hablar es sobre la habitabilidad. ¿Cuáles son los mínimos de habitabilidad necesarios y suficientes para que haya un mejor bienestar de los habitantes?, si eso no se tiene en cuenta, seguiremos en esas crisis que nos mostró la pandemia. En tercer lugar, estamos hablando de la relación entre arquitectura, urbanismo y ciudad para hablar de esa relación que existe entre el espacio habitacional donde las personas viven, por eso se habla de la ciudad de los 15 minutos, la interacción entre arquitectura y urbanismo inmediato, además de otras que son menos tangibles. También del cambio climático y sus efectos a escala local, que es lo que está ocurriendo en Medellín y que no se mira tanto, donde ocurren deslizamientos de tierra, se desbordan las quebradas en San Cristóbal o El Poblado. En definitiva eso no tiene nada que ver con riqueza o pobreza, sino con el poco conocimiento y no intervención de una geografía y un territorio que se está colapsando”.

¿Es posible hablar de una identidad nacional en cuanto a la arquitectura urbana en un país con características tan diversas como Colombia?

“Hablar de identidad nacional en este ámbito es un sofisma. Lo que hay es una identidad de mercado que se replica desde la técnica entonces se hacen urbanizaciones idénticas. El mismo desarrollo para Sincelejo, para Corozal en el Caribe, para Yopal en los Llanos Orientales, para el Pacífico, y el error es que no tienen en cuenta las condiciones climáticas, ambientales, geográficas y paisajísticas del entorno. Ver el absurdo de construir ciudadelas con las mismas tipologías de Medellín o en Quibdó, es la demostración de unas pretensiones de crear una abstracción de la cultura, de la sociología, de la antropología, del ambiente diverso en Colombia”.

¿Cuál es el reto de la arquitectura urbana en la actualidad?

“Precisamente el reto es encontrar cómo construir una manera más adecuada. La tendencia global es mantener la urbanización, pero se debe generar un equilibrio para insertarse en la visión de la sostenibilidad bajo el contexto del cambio climático y la arquitectura urbana. Se debe responder a las necesidades habitacionales de los nuevos habitantes urbanos, de las nuevas tipologías, pues ya no es la familia mononuclear: padre, madre y un hijo, sino que ya hay otras tendencias. También como una respuesta a las características del paisaje, de la geografía y sobre todo de las condiciones ambientales de esos entornos urbanos diversos. No podemos seguir diseñando bajo esas mismas condiciones para todos los lugares, ignorando el entorno”.

Parque lineal ubicado en Montería, Córdoba (2017). FOTO: cortesía Luis Fernando González Escobar

Un ejemplo que refleje una arquitectura urbana consciente de todos los detalles que ha mencionado…

“Uno de los hitos más fundamentales de intervención urbana es La Ronda del Sinú. Ahí aparece uno de los más bellos y fascinantes ejemplos para explicar que no se debe geometrizar el espacio urbano, no hay que generar abstracciones absurdas, llenas y masivas de concreto, la sensibilidad de los arquitectos que hicieron la intervención en esta obra es una demostración de que sabían qué era el Sinú, qué era el río y cómo era el entorno paisajístico”.

Conocer al personaje

Más allá de los conceptos y opiniones sobre diversos temas, en este espacio preguntamos sobre algunos datos concretos para conocer más sobre el arquitecto y profesor.

González Escobar también ha escrito varios libros y ensayos relacionados con la arquitectura, el urbanismo y el desarrollo del espacio público. FOTO: cortesía Luis Fernando González Escobar.

¿Material favorito?
“El ladrillo”.

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“La redacción de Universo Centro”.

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“Leer y más leer”.

¿Lo mejor de ser docente?
“El contacto con nuevas generaciones y nuevas ideas”.

¿Qué lo sorprende?
“El cinismo de nuestra clase dirigente”.

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