Es hora de empezar con los preparativos de la Navidad. Toca sacar el árbol, los adornos, el portal… y reinventar, un año más, el estilismo navideño, porque no siempre vamos a hacer lo mismo. Nuestro consejo: revisa bien lo que tienes y plantéate renovar algunas piezas.

2

 El calendario de Adviento

Aún estás a tiempo de poner el calendario de Adviento, uno de los adornos preferidos de los niños. A partir del 1 de diciembre los más pequeños querrán ir contabilizando los días y, además, encontrar alguna sorpresa.Hicimos este calendario con unas zapatillas de fieltro numeradas, y dentro colocamos diferentes sorpresas (chuches, lápices, gomas, chocolates, etc.).

3

El árbol de Navidad

Es todo un tema, que daría para un tratado completo. Hay miles de formas de tener un árbol en casa, desde el tradicional pino, decorado al estilo norteamericano, hasta el árbol conceptual con dos ramas y tres bolas.

Tú elige lo que quieras y lo que mejor represente tu estilo y personalidad. Lo importante es buscarle un buen lugar en un rincón en casa, ya sea en el salón o en la entrada, para que luzca mejor. Si tienes niños pequeños, compra adornos que no representen ningún peligro y que no puedan tragarse.

4

Los colores de la Navidad

Es muy importante decidir de antemano los colores con los que deseas decorar. Si unificas, el resultado será más armónico. Por ejemplo, puedes optar por el blanco y el rojo, con toques de verde natural. También los colores metalizados con rojo funcionan muy bien, en especial el plata.

Por otro lado, el estilo que elijas te ayudará a definir la paleta cromática: la decoración navideña tradicional apuesta por verde, rojo y dorado; la escandinava, por blanco sobre blanco, y notas de rojo y plata; la moderna, por colores como pasteles, fucsias y fluorescentes… En definitiva, elige un estilo y un color; te facilitará la búsqueda de los adornos y, sobre todo, tu casa no parecerá el mercadillo de la Plaza Mayor.

5

La iluminación navideña

De suma importancia para crear un ambiente especial y festivo, la iluminación convelas, guirnaldas y farolillos serán tus aliados en esta labor. Utilízalos con un criterio pragmático y estético por partes iguales, ya que tampoco conviene un exceso de luminarias. La ventaja es que es un elemento sumamente agradecido: son fáciles de colocar y su efecto lumínico suele ser muy atractivo.

Y como prueba, mostramos esta sencilla idea de un conjunto de velas colocadas sobre una bandeja redonda. Ni siquiera tienen que ser velas navideñas… Cualquiera te vale, si eliges bien el color y la composición.

6

El centro de mesa

 Estamos convencidos de que el centro de mesa nunca debe faltar en la decoración navideña. Y no solo cuando la mesa esté puesta, sino, durante todo el mes. Para que la flor te aguante perfecta y fresca, elige una variedad duradera, como estas hermosas amarilis rojas, colocadas en un jarrón de cristal transparente y sobre una base de bolas rojas. Sencillo e impactante…

7

La mesa de Navidad

Por norma general, la mesa de Navidad va acorde con el estilo que hayas elegido para el resto de la decoración: tradicional, rústico, nórdico, moderno, etc. En cualquier caso, la mesa te permitirá explayarte en detalles sencillos y con gran encanto, para agasajar a tus invitados, en especial, los puestos de mesa y los servilleteros. Deja tu impronta personal en estos elementos que puedes realizar con lazos, alambres, piñas, trocitos de pino, bolitas navideñas o guirnaldas. Puedes hacer lo que quieras, utiliza

toda tu creatividad, que para eso es tu mesa de Navidad.

Fuentes: https://decoratrix.com/